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miércoles, 5 de marzo de 2014

Del golpe de Estado a Piar y el remordimiento de Bolívar

Este es el piar de ojos azules, un pardo muy sospechoso... El General Piar es sin duda un atascadero en la historia sin contar de Venezuela, detrás de él y su muerte, incluso su nacimiento, hay mucha tela por cortar, sin embargo, hay algo seguro, Bolívar en sus cartas lo reconoce, fue se legado la base del triunfo militar del resto de las campañas después de San Félix, incluyendo Bomboná, Junín, Boyacá y Ayacucho. Pero hay mucho más detrás de ese legado. Bolívar y su remordimiento. El Libertador dijo mucho sobe Piar: “Hay que reconocer que de no haber sido por las victorias de Piar no habría República”, además de cosas como, “La victoria que ha obtenido el General Piar en San Félix, es el más brillante suceso que hayan alcanzado nuestras armas en San Félix”, sin embargo, lo más trascendental que dijera ya cercana su muerte fue la declaración de arrepentimiento. Bolívar le escribiría al General Briceño desde la Bogotá de 1828, dos años antes de su muerte y en el marco del indetenible indulto al inenarrable Santander, lo siguiente: “Yo estoy arrepentido por la muerte de Piar, de Padilla, y de los demás que han perecido por la misma causa: en adelante no habrá más justicia para castigar al más feroz asesino, porque la vida de Santander es el pendón de las impunidades más escandalosas”. Un Bolívar agotado, desesperado, arrepentido y convencido de haber sido manipulado por el mantuanato de entonces, remata diciendo: “Lo peor es que mañana le darán un indulto y volverá a hacer la guerra a todos mis amigos y a favorecer a todos mis enemigos. Su crimen se purificará en el crisol de la anarquía, pero lo que más me atormenta todavía es el justo clamor con el que se quejarán los de la clase de Piar y Padilla (Pardos). Dirán, con sobrada justicia, que yo no he sido débil sino en favor de ese infame blanco (Mantuano). Esto me desespera, de modo que no sé que hacerme”, al siguiente día iría al campo a refrescarse y buscar consuelo.
Piar fusilado no fue enterrado, sus restos, son parte del brioso Orinoco... Golpe de estado al General pardo sin nada que perder. Más allá de los diversos elementos que hacen presumir un Piar hijo bastardo de blancos, primo de los Bolívar y los Ribas, su condición de hecho fue la de pardo. En el diario del General O´Leary se narra íntegro el juicio a Piar y de donde se extrae testimonio del General Bermúdez junto a cinco coroneles y un capitán, afirmando que “Piar en sus quejas contra sus compañeros manifestaba que se le trataba así, por ser pardo, y que hablaba mal de los llamados mantuanos”. Las hipótesis de indisciplina, además de la fútil idea de que Piar fundaría una nación de negros en Guayana, que justifican su captura bajo engaño del Almirante Brión, pueden ser más que debatibles, todo bajo la lupa de hechos irrefutables. Piar fue el primero en declarar sobre la importancia estratégica de Guayana como centro logístico para las campañas de independencia de la América, una realidad que tres siglos antes advirtiera Walter Raleigh, además de ser tan visible para 1810, desde Guayana los monjes catalanes enviaron poco menos de una tonelada de oro al rey de España, además de suministrar ganado y pertrechos de todo tipo al ejército realista por años. Piar, oportuno, afirmaba, “Guayana es la llave de los llanos, es la fortaleza de Venezuela, Guayana ha sido el centro y refugio de los enemigos, ha sido la fuente que ha derramado la esclavitud en la República. Ella por su posición está en contacto con los países extranjeros y con todo el interior, ella está cubierta y defendida por un muro más fuerte que el bronce, el Orinoco”, así Piar veía una Guayana generosa que interpretaba como “el único país de Venezuela que exento de las calamidades de la guerra interior nos ofrece recursos para proveernos de lo necesario y el único punto de defensa que podemos elegir para establecer nuestros almacenes y asilo si las suerte nos redujese al último término”. Ese manifiesto dirigido al General Piar se convirtió en una inmediata acción hacia la campaña de Guayana, para nada corta y suave, la cual le hizo vencedor del Juncal y de San Félix, Libertador de Guayana, encima de consagrarse como el único General en Jefe de la historia de Venezuela ascendido a ese rango por su oficialidad y soldados en pleno. El golpe de estado al General pardo ya tenía en realidad razones más propias de la época, cómo un pardo puede arrebatar la gloria de la independencia al mantuanato criollo.
La independencia se fraguó con el sudor del pardo, entre ellos, Piar... La hora del debate. Piar como contara el historiador Manuel Alfredo Rodríguez, fue fusilado a pecho desnudo y sin venda alguna sobre sus ojos, al grito de viva la patria. Dos horas después de su muerte, idos lo presentes, fue levantado por corpulentos jóvenes que hasta hace instantes vestían de inocentes ancianas, le envolvieron en telas y lo bajaron a la calle Zea, lo descuartizaron a machetazos y lo lanzaron al imponente Orinoco. A esta Guayana llena de contradicciones le llega una nueva oportunidad de desempolvar su historia y por ende esclarecer su futuro. Abrir el debate sobre nuestro Libertador es más que oportuno, conocer a ciencia cierta su origen y liberarnos de mitos, pues es un personaje sobre el cual no se entiende aún su nacimiento o su muerte. Que si fue un prodigio militar que entendió antes que nadie el potencial logístico de Guayana para fundar un Estado robusto, que si nació en el Convento de San Francisco en Caracas víctima de las infidelidades del status quo, que si en realidad fue hermano bastardo de Ribas y primo de Bolívar, que si fue fusilado por liberar a Guayana solo y ser políticamente incorrecto para los proyectos de la ganadería extensiva nacional. Todo es necesario discutirlo en pro de un futuro con menos contradicciones y más certezas.
Lo único que Piar pudo haber ganado de la guerra no lo disfrutó, 25.000 pesos...

viernes, 1 de noviembre de 2013

La destrucción cultural tiene un muro guayanés: Fernando Báez

El mundo en su constante y vertiginosa dinámica desarrolla silenciosamente, lo que parece ser, la inevitable desaparición de la memoria histórica de los pueblos, la pérdida del acervo cultural de las naciones tiene al ser humano como principal victimario, y en ese contexto, un guayanés, es auténtico paladín quijotesco en la preservación de la biblioteca universal, su nombre, Fernando Báez. Guayana es tierra mágica que ha explotado por décadas sus recursos naturales y es cuna de notables del conocimiento científico, entre ellos brilla uno de rara especie, posiblemente el bibliotecólogo más influyente del siglo XXI, y de quien aún cuesta mucho descifrar las dimensiones de su legado. Ese personaje es Fernando Báez, un guayanés excepcional que tuvo por guardería una humilde pero profunda biblioteca en el corazón de la que él conoce como San Félix de Guayana. Ese lugar de libros y sueños fue inundado por el imponente río Caroní, en algún momento de su infancia, así lo recuerda el escritor, ese momento, paradójicamente, uniría para siempre su pasión y compromiso por el mundo de las letras. Luego de décadas de lectura disciplinada, preparación y búsqueda incesante del conocimiento, ha llegado a convertirse en autoridad mundial en destrucción cultural, asesor de la Unesco en materia de preservación cultural, experto viajero, políglota, escritor versátil de recursos extraordinarios, a fin de cuentas, el único venezolano, pero sobretodo guayanés, autor y referencia internacional de una obra muy extensa que abarca temas como el memoricidio, biblioclastia, patrimonio cultural y bibliotecología como agencia de cambio. El inicio de la historia Cuando se le pregunta a Fernando Báez dónde inició todo, suele recurrir, como casi siempre, al maravilloso espacio y tiempo de Jorge Luis Borges, de quien recuerda que una vez dijera: “para él una biblioteca era el paraíso, uno de los mitos religiosos más potentes de las religiones conocidas”. Sin embargo para Báez, su unión a estos templos de la lectura es un poco más visceral, pues admite que aún cuando le tocó vivir una pobreza más que intensa, “una biblioteca siempre fue un refugio contra la desesperanza, contra la exclusión, contra la ignorancia, contra la soberbia, contra el dogmatismo. La primera vez que entré en una biblioteca de aldea era muy niño y mi madre me dijo: Aquí te dejo junto a los que serán tus mejores amigos, los libros”. Ese camino que empezara en pequeños salones de lectura en San Félix, terminó construyendo a un guayanés de momentos singulares, colaborador de más de treinta revistas y periódicos del mundo, autor del best seller más representativo de la literatura de destrucción cultural (La Historia Universal de la Destrucción de Libros), y persona non grata en los Estados Unidos, declarado así por la administración del ex presidente George. W. Busch, por la publicación de su libro: La destrucción Cultural de Iraq, donde pusiera al descubierto las atrocidades del ejército americano sobre el lugar donde nació el libro, la antigua Mesopotamia, sobre sus invalorables archivos históricos y por ende, sobre la evidencia milenaria de construcción de una civilización e imperio como pocos. El escritor investigador El dossier literario de Báez es más que completo, singular, todos sus libros giran sobre la importancia de conocer cómo el hombre, gobiernos y potencias han socavado la evidencia de nuestra existencia en el planeta, siempre en la desastrosa dinámica de identificar lo que es y no es políticamente correcto. La Hoguera de los Intelectuales, Las Maravillas Perdidas del Mundo, El Traductor de Cambridge, En defensa de la Rebelión, y La Destrucción Cultural de América Latina, son el producto de un trabajo de años de recopilación y análisis de elementos históricos, es un complejo compendio resultado de la labor de un bibliotecólogo, historiador, periodista, educador, y finalmente, escritor especializado. El tema del memoricidio pudiera ser considerado como indescifrable, por su carácter universal, sin embargo Báez identifica algunas de sus causas en respuestas como la que le diera a un diario mejicano en 2012: “Creo que el libro no es destruido como objeto físico sino como vínculo de memoria, esto es, como uno de los ejes de la identidad de un hombre o de una comunidad. No hay identidad sin memoria. Si no se recuerda lo que se es, no se sabe lo que se es”. A esta primera premisa se le debe anexar el por qué el poder responde a su propia vulnerabilidad con violencia a la memoria, Báez lo explica afirmando que “a lo largo de los siglos, hemos visto que cuando un grupo o nación intenta someter a otro grupo o nación, lo primero que intenta es borrar las huellas de su memoria para reconfigurar su identidad. En el fenómeno del Auto de fe contra los libros es manifiesto que quienes lo realizan reconocen que no basta con el asesinato o encarcelamiento de un escritor o con el genocidio del pueblo que se ve retratado en el espíritu de ese texto”. ¿Profeta en su tierra? Ahora mismo Fernando Báez hace vida en El Cairo, Egipto, está identificando elementos claves de la ruta transahariana de los libros en la historia del continente africano y Medio Oriente. El gobierno de Qatar lo ha contratado para llevar adelante tan singular misión. Pero, qué ha pasado que Fernando Báez no se le siente en Guayana y Venezuela como valioso notable motivo de orgullo nacional. Es posible responder presumiendo que tiene que ver con el mito popular de que nadie es profeta en su tierra, sin embargo, y en todo caso, se trata de un hecho lamentable que debe revertirse cuanto antes. Este doctor en Ciencias de la Información y Bibliotecas, fue presidente de la Biblioteca Nacional de Venezuela en 2008 y recibió en 2007 el Premio Nacional de la Cultura, sin embargo, los premios y honores internacionales son muy superiores en proporción cuantitativa y es habitual conferencista en las universidades más importantes del mundo. La pregunta es entonces, cuándo será parte cotidiana, o al menos, frecuente, de las comunidades universitarias y científicas venezolanas, y más específicamente, de las de Guayana. La intención de este compatriota en el exilio no forzado, siempre ha sido ser parte de la venezolanidad profunda, eso lo refleja en diversas entrevistas y declaraciones. Lo importante por ahora, pudiera ser, cuanto menos, revisar su obra y entender su legado, y esperar que la grandiosa Guayana lo reclame con firmeza y coloque su influencia más cerca de nuestros estudiantes, científicos, incluso, empresarios y políticos. Trabajo publicado a nivel nacional en la Primera Edición del quincenario Guayana, Política y Negocios, encartado en el Semanario Quinto Día. el 2 de Agosto de 2013

viernes, 18 de octubre de 2013

Panamericanos: Lima pudo más que Ciudad Bolívar

Desde el 83 Venezuela no se vive la emoción olímpica en Venezuela, el Panamericano de Caracas fue un enclave histórico como parada previa a los Olímpicos de Los Ángeles 84, desde entonces no se logra se logra el cometido, Ciudad Bolívar fue un sueño que ya acabó, pero, qué hay detrás de la derrota. ¿Sueño perdido? Después de treinta años Venezuela intentó ser sede panamericana y colocó sus esperanzas en Ciudad Bolívar, un lugar enigmático que para muchos da la sensación de tener más historia que futuro. Luego de un proceso de proyección y de preparación discursiva innegable, Perú fue elegida con 31 puntos sobre los 9 de Chile, los 9 de Argentina y los 8 de Venezuela. Las posibles respuestas a esa decisión son diversas, sin embargo, hasta dónde llegarán frases como las de gobernador Rangel Gómez cuando aseguraba que la idea del proyecto era ir “más allá de los juegos”. Desde la Gobernación se proyectaron juegos ecológicos con la construcción de más de 46 nuevas obras de infraestructura en torno a una Ciudad Panamericana de 1.333 hectáreas intervenidas para levantar espacios deportivos, apartamentos y centro de convenciones, además de 68 edificios con 6.120 habitaciones para recibir a más de 12.000 atletas. Aun cuando ha sido imposible hacer contacto con el Gobernador y su equipo, se interpreta de las declaraciones un profundo sentimiento de tristeza por la decisión de la ODEPA, pero, cabe preguntar: ¿el sueño de la sede perdida qué deja a Ciudad Bolívar? Es claro que las proyecciones de un evento de este tipo levanta esperanzas en muchos, desde el adolescente que imaginó una ciudad deportiva donde desarrollar sus capacidades hasta el contratista de siempre que frota sus manos ante semejante oportunidad, y es que el impacto socioeconómico sería de dimensiones superlativas. Salvando las distancias competitivas, Londres, la última sede olímpica ha registrado utilidad de 16.300 millones de euros, entre otras cosas por la visita de 300 mil visitantes internacionales y 600 mil locales, ocupando el 84 por ciento de la capacidad hotelera. Por otro lado, de los 7.560 millones de euros invertidos en la construcción y mantenimiento del Parque Olímpico, el 98% llegó a manos de empresas nacionales, lo que generó al menos 22 mil empleos entre directos e indirectos. Las estimaciones de unos Panamericanos arrojan cifras inferiores a las olímpicas, sin embargo el impacto sobre la Ciudad y su gente es altísimo. Una vez conocido el resultado, la pregunta que sigue flotando en el ambiente es ¿el sueño de la sede perdida qué deja a Ciudad Bolívar?
Lo que pudo ser que no fue La delegación peruana ha sido más que elocuente con lo que a su parecer le dio el empuje final para llevarse los juegos, de hecho, Vásquez Raña, presidente de la ODEPA aseguró que se trató de la “presentación sentimental, deportivamente hablando, lo que terminó por convencer a los países. Hoy el niño de taekwondo fue sin duda el que ingresó al corazón de todos los presentes”. El Presidente del Comité Olímpico peruano lloró como un niño en la presentación, posteriormente alguno de sus representantes dijera que “atacamos el bobo de los que emitían los votos y generamos una atmósfera favorable de lo que podría reflejar Lima para el 2019”. Por su parte, la ministra Alejandra Benítez no dejaba de reconocer inmensa tristeza aun cuando afirmaba que se vieron afectados por elementos externos, “nos vimos acá afectados por otros factores que lamentamos, hay muchas cosas que aún falta por mejorar, nosotros apostamos y demostramos que fue la mejor presentación, una presentación técnica, con mucha veracidad, donde hablamos con números, con mucha solidaridad, hablando desde el olimpismo y de lo que nosotros ofrecíamos desde Ciudad Bolívar, hicimos lo que teníamos que hacer pero lastimosamente no se dieron los resultados”, agregó la Ministra. Y Eduardo Álvarez, reconocido gerente deportivo y presidente del comité olímpico nacional, aseguraba que “hoy dimos una excelente demostración, nos preparamos para la candidatura, el pueblo venezolano y el pueblo del estado Bolívar, deben estar muy orgullosos de como hicimos la presentación, fuimos la mejor presentación técnica y tuvimos los mejores resultados en todas las reuniones desde que estuvimos aquí”. Todo esto hace presumir que no se trató de elementos técnicos o de contundencia en la presentación, tampoco de falta de experiencia organizativa, pues aquí se han organizado eventos como la Copa América 2007, el preolímpico 2012 y el premundial 2013 de baloncesto, además de cinco clasificatorios a los Juegos Olímpicos Londres 2012 y mundiales de softbol y béisbol femenino. Los elementos de decisión que más pesaron sobre Venezuela no se conocen a ciencia cierta, nadie ha declarado sobre ello, pero fuimos últimos en la votación, y Perú, según sus representantes, le sacó “la lengua al arrogante favoritismo de Chile”. El debate sobre el futuro de Ciudad Bolívar, sobre si era mejor o no para las finanzas públicas la realización de los Juegos, sobre qué elementos dejaron a Ciudad Bolívar detrás de otra tres sedes, entre muchas otras cosas, es hora de iniciarlo.

El gerente guayanés debe formarse

Los días que se viven ameritan de gerentes dispuestos a superar la barrera de la eficiencia y del concepto que lo ubica en el plano de hacer mucho con poco, se trata ahora de un elemento de la sociedad que debe sortear obstáculos impensados hace 20 años, razonar con la idea de un país que quiere ir a un Estado comunal pero que se resiste a romper viejos usos y costumbres propias del sistema capitalista, y peor aún, que se tambalea entre contradicciones cotidianas que pertenecen al mero plano cultural. En ese océano de dificultades el gerente guayanés tiene gran responsabilidad para con el desarrollo nacional, por eso acudimos a un experto y exitoso gerente que conoce al detalle el pasado y presente de la gerencia en Guayana, el doctor Henry Izquierdo. Dr. Henry Izquierdo Es coordinador del Centro de Investigaciones Gerenciales de la UNEG, doctor en administración de empresas y estadística de la Universidad Politécnica de Madrid, químico por naturaleza y magister en ingeniería ambiental de la Universidad de Calgary, así como especialista en gerencia de operación y producción de la Universidad Nacional Experimental de Guayana. Por muchos años fue gerente de primera línea de la Siderúrgica del Orinoco y merecido ganador del premio a estudios sobre gestión, promoción y ordenación territorial y urbana del Instituto Iberoamericano de Municipalidad de 2012 en España. Así estaba la cosa Para el año 2001 el decano de estudios de postgrado de la Universidad Metropolitana, Enrique Viloria Vera, en su trabajo La Gerencia Privada y el Estado Empresario en Venezuela, concluía entre otras cosas, que el sector privado era asumido desde su gerencia con un compromiso de preparación y formación profesional continúa, más sin embargo, el caso de la gerencia pública es diferente y los esfuerzos que se hicieron en su profesionalización se diluyeron entre “el clientelismo partidista, el nepotismo, el compadrazgo, y la recurrencia a personal (civil o militar) no conocedor de la materia gerencial, lo que ha convertido a las empresas públicas venezolanas, con ligeras excepciones, como es el caso de PDVSA y algunas de las empresas del complejo industrial de Guayana, en verdaderos organismos dilapidadores de la renta petrolera”. Así era visto por los expertos en general, el panorama resumen de las década del 70, 80 y 90 de la gerencia pública y privada en Venezuela, y desde ese contexto nacen algunas inquietudes: ¿Hay una diferencia sustancial en las épocas recientes de la gerencia? Definitivamente, dividámoslas las más reciente en dos, la de los 70 y 80 ante otra entre el 90 y la actualidad. Los gerentes de la primera etapa de la que hablo se acomoda en el plano de un gerente con perfil bien definido, se trataba de un gerente libre del acontecer político, no sentía inundado o vapuleado por lo político, de manera que no influía en él ese elemento. El gerente de hoy si está directamente tocado por lo político. Yo trabajé con Leopoldo Sucre Figarella, y ese ambiente laboral se encaminaba a conseguir gerentes exitosos, te hablo de un gerente que iba más allá de sus propias expectativas, y era amo de su propio conocimiento por lo que funcionaba con él. ¿Cuál es la característica del gerente guayanés del ahora? Ahora tenemos un gerente más político que gerente, si te vas más allá te das cuenta que incluso en Guayana la gerencia ha sido penetrada a profundidad por el elemento militar, y eso dificulta lograr los niveles de producción que conseguían los gerentes de las empresas básicas de décadas pasadas, porque conocían el proceso y el negocio, el militar no. El militar viene a resolver un problema o a controlar una emergencia pero no está formado para conocer cómo engranar todos los factores de un proceso de producción que debe hacer el producto cada vez más competitivo. ¿Qué retos logró superar el gerente guayanés de la primera etapa? Entre otros, entender, reconocer e interpretar que había que trabajar con gente que venía de todas partes de Venezuela, desde el Zulia hasta Sucre, además de sincronizar retos como los de generación de energía eléctrica, y superar lo propio de empresas en sus fases iniciales, intentando colocar su producto en el mercado y ser constantes. Hoy la cosa es otra, de hecho, una de las condiciones que hace diferencia con el pasado es que los profesionales que preparamos en Guayana están emigrando a otras entidades o países, los posibles gerentes se nos van. Lo político debe ser parte de la gerencia, es imposible no tenerla en cuenta, ¿no? Así es, pero en estos niveles tan altos hace la gerencia más vulnerable, ya que todos los procesos de producción dependen del factor política. Entiendo que más allá del gerente público o privado está el gerente social, ese que debe trabajar directamente para la gente, no para producir dinero o hacer competitivo un producto, sino para solucionar problemas a la población, es decir, un alcalde, un gobernador, y ahí también estamos fallando, ese tipo de gerente no lo estamos produciendo, el que conozca las metodologías sociales, que esté formado para gerenciar lo social acompañado del componente científico. ¿Quién pudiera recordar en el Estado Bolívar como político gerente? Creo que Clemente Scotto en su época intentó hacer cosas interesantes, bajo una metodología, con planificación. Pero son aquí muy pocos lo que se hayan destacado por seguir un plan orientado bajo lo técnico. ¿Cuál es la tendencia actual que deben enfrentar los gerentes de Guayana? Costos de producción muy por encima del precio de venta, eso complica todo, pero peor aún, el elemento ético deteriorado, de lo más pequeño o bajo de la cadena hasta la cúpula de las empresas afectadas por la falta de compromiso por el trabajo, honestidad, trabajo por la nación. Un buen ejemplo es el caso de Ferrominera y el conocido cartel del hierro.
En ese contexto, entonces, ¿qué fundamentos debe manejar el gerente honesto para sobrevivir? Inicialmente habría que hacer notar que muchos de los profesionales que están en las áreas industriales deberían seguir formándose en las ciencias gerenciales, adecuarse constantemente, incluso los militares que designan frecuentemente en altos cargos. Es importante que sepan que la UNEG cuando abrió su primer postgrado fue de gerencia, aquí tenemos la intención de ir a la Empresas Básicas, solo falta que ellos vengan a nosotros. Nuestros profesionales tienen muchas deficiencias, hay que admitirlo, falta voluntad de crecimiento, el gerente moderno debe ser multidisciplinario, que conozca al menos dos idiomas, que maneje las técnicas gerenciales, que tenga conocimiento de ambiente, de seguridad, de medicina ocupacional, de control de riesgo, liderazgo, planificación, de benchmarking, de comunicación, de enlace a comunitario, en fin, un gerente más holístico, inclusive, que maneje la política, pero la unificadora y constructiva.

La gestión ambiental de Guayana está en deuda

Guayana es núcleo y referencia mundial de endemismo y biodiversidad, sin embargo ha venido degradándose progresivamente, la acción antrópica pesa mucho sobre sus ritmos naturales de recuperación, es hora de entender mejor su dinámica para poder activar políticas públicas efectivas. Para entender un poco más su panorama actual entrevistamos a la experta Judith Rosales. Lo que supone para muchos ser un panorama verde intenso, de espacios prístinos, de especies endémicas y ecosistemas de altísima biodiversidad, eso es Guayana, pero qué tanto de eso es cierto, qué ocurre con la Guayana venezolana, qué niveles de conservación presenta, y qué balance presentan los principales actores en la toma de decisiones, en fin, cuál es el saldo de la gestión ambiental en Guayana, son solo algunos de los elementos de este complejo contexto al cual le llamamos ambiente. En la tarea de entender mejor la situación actual, la ayuda de Judith Rosales, leyenda viviente del estudio ambiental y ecológico de Guayana, es todo un privilegio. Doctora Judith Rosales Es investigadora y docente, bióloga egresada de la UCV y PhD en geografía, línea eco hidrológica de la Universidad de Birmingham en Reino Unido, premio regional de ciencia y tecnología, y creadora de las unidades de postgrado: maestría, especialización y doctorado en ciencias ambientales, ecología y gestión ambiental de la Universidad Nacional Experimental de Guayana, así como miembro del Centro de Investigaciones Ecológicas de Guayana. Ha estado a la cabeza del diseño del proyecto UNEG del Programa de Biodiversidad de la Región Guayana Bio Guayana desde 1996, además de haber sido coordinadora de Relaciones Públicas y del Simposio Ecosistemas Ribereños del XII Congreso de Botánica en Ciudad Bolívar, Coordinadora académica del III Congreso Forestal Venezolano en Ciudad Bolívar, presidente del primer Congreso Internacional de Biodiversidad del Escudo Guayanés a 10 años de Bio Guayana, y presidente de la Sociedad de Biodiversidad del Escudo Guayanés Capítulo Venezuela. ¿Se está investigando en Guayana? Desde hace treinta años se está haciendo investigación ambiental en Guayana, la hacía la UCV, el IVIC, la ULA, ellos comienzan este proceso investigativo que no contaba con una institucionalidad en Guayana con gente de Guayana, lo cual empieza a cambiar en los 90 con la creación en la UNEG del centro de investigaciones antropológicas y el centro de investigaciones ecológicas, y en la UNEXPO y Fundacite Guayana. A partir del 2000 ven la luz cuatro programas de postgrado relacionados con las ciencias ambientales, y a partir del 2002 el Estado reconoció la importancia de la investigación científica, remunerando con sueldos propicios, y entregando recursos significativos al investigador, además de que en el marco de una Constitución indigenista y participativa se oficializaba una plataforma jurídica ideal para trabajar con las comunidades. La UNEG entonces podía pensar en un desarrollo endógeno posible con el trabajo local con las comunidades. Hasta ese punto la investigación estuvo andando con fuerza y resultados constantes y prácticos. ¿Cuándo llega el punto de inflexión? A partir de 2005 la cosa empieza a cambiar, y empezamos a sufrir una total desinversión que afectó el avance de numerosos proyectos con las comunidades, a las universidades se les eliminó casi el 100% de presupuesto para investigación, por ejemplo, yo pasé de tener en 2003 proyectos por 250 mil bolívares a cero en 2006, y todo ese trabajo de formación, adecuación y preparación de consejo comunales hacia el desarrollo endógeno fue quedando en el limbo, el Estado dejó de apoyarles, y al parecer hubo un cambio de paradigma donde ya nadie habló más de desarrollo endógeno. ¿Se dejó de hablar de desarrollo endógeno o se desvirtuó su fin? La idea del desarrollo endógeno de las comunidades es por demás valioso, se trata de explotar las fortalezas de la gente y su entorno, si naciste en una comunidad pesquera o agrícola, la idea es que su gente se prepare para hacer la vida más próspera dentro de su contexto, y nosotros como científicos tenemos la misión de llevarles la mejor metodología, el aspecto técnico para mejorar el rendimiento en el uso de la tierra o agua, qué necesidad tiene un muchacho agricultor de irse a estudiar derecho y abandonar la comunidad para siempre si tiene potencial enorme además de la transmisión oral del conocimiento para ser un agricultor exitoso y contribuir con el desarrollo de su comunidad. Sin embargo el concepto se fue sesgando hacia lo urbano y hacia problemas que debe resolver el Estado en sus distintos niveles, una escuela, el asfaltado, el tendido eléctrico, entre otras cosas. ¿Las Galderas y su electrificación sería un ejemplo de ese fenómeno? Definitivamente, ahí viven familias en pequeños caseríos de 30 casas máximo, y el gran logro de esos consejos comunales fue conseguir el presupuesto para la electrificación. Nosotros hasta llevamos científicos de Coro e hicimos un proyecto para instalar el sistema de energía solar, pues es inviable pensar en instalar líneas de trasmisión de alto impacto para el ambiente y de generación de costos para el Estado para tan pocas familias, sin embargo por una diferencia de 200mil bolívares el Estado prefirió levantar las líneas de transmisión y por su puesto privilegiar a las empresas contratistas encargadas de colocarlas ahí. ¿Continúa la desinversión en ciencia y tecnología? Del 2010 para acá el Estado ha venido reinvirtiendo, pero con algunas condiciones que no facilitan el financiamiento para todos. La misma LOCTI, que es una gran iniciativa, clave para el investigador, fue desviando su curso y se usa para financiar infraestructura para docencia, para financiar foros o cursos del exterior, cuando debe ser para incentivar la investigación, para laboratorios, para experimentos. ¿Con comunidades todo, sin comunidades nada? Al parecer desde el Ministerio se viene entendiendo que la ciencia que no toma en cuenta las comunidades no es útil, y si bien es cierto que la comunidad es fundamental y que de hecho trabajamos con y para ellas, hay un grupo de investigaciones de las ciencias duras que no tienen que trabajar con las comunidades, y entonces vemos a un químico preguntándole a la gente si cree que el boro es importante para poder conseguir financiamiento, todo el mundo haciendo encuesta. Entonces te digo que en el área de ciencias duras es más difícil investigar, en el área de ciencias sociales la cosa es diferente. ¿Y el Estado y sus buenas ideas? El estado comunal, la nueva ordenación del territorio, son ideas fabulosas de Chávez, pero de la mesa a la praxis no se entiende, una comunidad Pemón y su territorio requieren leyes distintas que las aplicables a los Piaroa y las condiciones de su territorio, a sus costumbres y uso de la tierra y agua, ahí cobraba más fuerza y sentido la nueva ordenación del territorio, pero entre otras cosas, cuando colocas a un militar a tomar decisiones de algo que no conoce los resultados no pueden ser los mejores, es imposible pensar el desarrollo sin la interdisciplinariedad, se trata de hacerse de la ciencia en toda sus extensión y vertiente para tomar las mejores decisiones.
¿Cuál es el saldo de la gestión ambiental de Guayana? Negativa. Hay que hacer algo pronto, porque imagínate la destrucción que se prevé con las 500 mil personas que vienen para la faja, los inevitables desastres ecológicos que trae consigo el desarrollo petrolero, la explotación de los diversos recursos de la Guayana a través de las empresas chinas, solo hay que tomar de ejemplo la gestión ambiental en Las Tres Gargantas. No tenemos un sistema de monitoreo en calidad de recursos hídricos, nos queremos salir de todos los entes internacionales de regulación ambiental porque no queremos presentar cuentas. Yo tengo que decir las cosas, estoy de acuerdo con el plan nacional de reforestación por ejemplo, y lo apoyo, pero abramos un debate nacional, las cosas hay que decirlas. No me importa la política, solo trabajo por la mejor gestión ambiental.
¿Y nuestros ríos y humedales? Aquí todos los ríos descargan sin tratamiento a los ríos Caroní, Orinoco y Caura, no tenemos planta de tratamiento, todas las aguas negras caen directas al embalse, ni siquiera aguas abajo. El margen derecho del Orinoco presenta coliformes por encima del promedio de todas las ciudades, los fecales y los totales por encima de la norma, todos. El tema de la minería ha afectado a todos los ríos de la Orinoquia guayanesa, por naturaleza son de baja sedimentación, eso ha cambiado, nuestros antiguos ríos prístinos han venido desapareciendo. No quisimos apoyar la propuesta de parque nacional por no afectar a las comunidades indígenas, y la apertura agrícola de la Paragua hizo un corredor que los mineros penetraron. ¿Cuál es la razón principal de esa no gestión? La falta de continuidad. Cuando me cambias los funcionarios con alta frecuencia el nuevo funcionario no tiene norte y a veces hasta borrón y cuenta nueva. La gente vieja de Edelca se está jubilando, y la gente que formamos aquí no entra a formar parte de la nueva institucionalidad. Fíjate, en el 2006 se promulgó la Ley de Aguas, estamos a 2013 y todavía no tenemos el Fondo Administrativo de Recursos de la Cuenca del Río Caroní, porque todo se quiere hacer en Caracas, y si se hace aquí se partidiza.

jueves, 3 de octubre de 2013

Guayana aprecia a Brasil como mercado extraordinario

Ya es un hecho, Venezuela es miembro Mercosur, y las ventajas y riesgos siguen en plena discusión en un escenario ideal donde los socios superaron un mercado regional de 5.000 millones de dólares para 1991 a uno de 60.000 millones en la actualidad, la quinta mayor economía del mundo. Mientras tanto Venezuela y Brasil, aun sobre una muy presumible compatibilidad política, sostienen también un muy tibio intercambio comercial de poco menos de 6.000 millones. Esos números, en teoría, deberían hacerse más amigables para Venezuela, quien por fin se legitima en una alianza aduanera que cuenta con un PIB de 3 trillones de dólares y un mercado de 270 millones de personas. En ese pedestal, qué papel puede jugar la reconocida potencialidad de la Guayana venezolana en el inmenso mercado brasilero.
Retrospectiva comercial. En 2005 Luiz Inácio Lula da Silva, al evaluar algunas de las balanzas comerciales con los países caribeños, reconocería que para su gobierno, “la relación comercial buena es aquella que es de una calle de dos sentidos, en que podamos vender, pero en que podamos comprar para tornar el comercio en algo más equilibrado y substancial para los dos países”. Para el 2010 las proyecciones del Ministerio de Desarrollo, Industria e Comercio Exterior de Brasil registraban algo más que una fuerte tendencia favorable para los amazónicos con respecto a Venezuela, se trataba de 5.424 millones de dólares importados por nuestro país a cambio de 538 producto de la exportación hacia Brasil. Se trata de una interacción dispareja donde las exportaciones de Venezuela hacia Brasil siguen disminuyendo, esto debido a la cada vez mayor independencia de los amazónicos en materia de hidrocarburos. El peor escenario se vivió entre el 2001 cuando llegaron 503 millones de dólares vía exportación de petróleo y derivados, y 2004 cuando solo entraron 34 millones según la Asociación Latinoamericana de Integración. En el tema de nuestras exportaciones reales, para Junio de 2013, según la Secretaría de Comercio Exterior de Brasil, ellos pagaron en un año 538 millones de dólares entre nafta para petroquímicas, aceites brutos de petróleo, coque de petróleo no calcinado, metanol, urea, energía eléctrica, garrafones de vidrio, laminados de hierro galvanizados, etilenglicol, cables de aluminio, correas de transmisión, aceites de aislamiento eléctrico, preparaciones de cromo, radiadores y manufacturas de caucho vulcanizado, entre otros. Pero, y Guayana qué, a dónde se refleja la generosidad del suelo guayanés y su tradicional carácter productivo en ese contexto. Guayana suplidora. Aunque ya se conocen algunas potencialidades, no se concretan con diligencia, y el norte de Brasil tiene por lo menos cinco años esperando el despertar de Guayana. Esa zona de Brasil cuenta con al menos 10 millones de personas y más específicamente con el polo industrial de Manaos y la zona franca de la misma ciudad. Se trata de un complejo industrial de 400 empresas grandes y medianas, ávidas de materias primas y productos semi manufacturados. Esa posibilidad puede materializarse sobre el asfalto y puentes de solo cuatro días de viaje en época seca. Ya en condiciones invernales se trataría de siete días. Los cálculos de la Cámara de Comercio e Industria Venezolano-Brasilera manejan el costo de flete de un camión de entre 12 a 18 toneladas entre 2.500 a 3.200 dólares dependiendo de las condiciones climáticas. Fernando Portela, director ejecutivo de esta Cámara, entiende que ese Polo Industrial requiere constantemente de plástico, polímeros, laminados, productos metalmecánicos, derivados de hierro y aluminio, productos de fundición para las industria de motos de Manaos, sin embargo, “han venido empresarios del norte de Brasil a Guayana y encuentran dificultades porque los excedentes para exportación no son suficientes, es difícil establecer un cronograma de producción para atender ese mercado”. Son 35.000 millones de dólares anuales solo en productos los que se generan de ese polo industrial, “estamos hablando de uno de las mayores de Brasil, imagínate la cantidad de insumos y materias primas que se requieren”, precisa el Director Ejecutivo de Cavenbra. Portela no titubea al decir que todos conocen el potencial, ya se precisaron las posibles alianzas en sus respectivos ramos, se han hecho reuniones, pero es necesario asegurar el marco jurídico que le garantice a las empresas brasileñas que no tendrán dificultades de gestión. Otra posibilidad real es explotar la ruta turística Manaos-Guayana-Mar Caribe, ahí se han hecho esfuerzos desde Embratur y el Mintur, se acordaron acuerdos para rutas aéreas donde Conviasa y Embraer jugarían el rol de protagonistas, sin embargo, la timidez en la ejecución ha privado, y como afirma Portela, todavía existen asuntos por afinar, como la infraestructura hotelera, posadas, servicios, y sobretodo seguridad. Al final, ahí está Brasil y su polo industrial de Manaos, atenta a que Guayana espabile.

El Sicad no ha pasado por Guayana

Mucha agua ha corrido bajo el puente del control de cambio en Venezuela, y aunque es prácticamente imposible leer o escuchar de los medios y sus expertos en economía el recuerdo de la principal razón de esa decisión en 2003, y que tuvo que ver con la fuga de capitales y un ataque económico estructurado, es inocultable la presunción que se tiene desde hace un buen tiempo sobre su condición de herramienta política del gobierno para controlar los hilos más gruesos de las finanzas nacionales. Sin embargo, en otra estrategia del Ejecutivo para dinamizar procesos que deberían ser casi naturales, aparece el Sistema Complementario de Administración de Divisas (Sicad), en ese contexto Guayana pareciera ser escenario propicio para ser tomado en cuenta y aliviar, al menos un poco, las ya conocidas heridas del parque industrial y su entorno comercial, pero por ahora no se siente su impacto.
El Sicad en Guayana La última subasta, fue la número cuatro, en esa oportunidad se entregaron 300 millones de dólares a personas jurídicas, específicamente a las relacionadas con alimentos y comercio de productos de la cesta navideña, comercio y manufactura de juguetes, textiles para la confección de prendas, y empresas químicas, específicamente para la importación de insumos y materias primas para la fabricación de pinturas. Se trata en este caso de un Sicad navideño, un sistema para cubrir la coyuntura propia del último trimestre del año. En las tres subastas anteriores el Ejecutivo ha centrado su atención en alimentos, construcción, repuestos automotores, medicamentos y artículos escolares. Raúl Gil, reconocido consultor financiero y tributario de Guayana y director de la Cámara de Comercio de Caroní, entiende que el Sicad no ha impactado a el empresariado guayanés, al menos no a las pequeñas y medianas empresas, ya que Guayana y sus grandes industrias no han sido prioridad para los lineamientos Sicad por tratarse de empresas productoras de materias primas. “Son tres elementos, nuestros empresarios no tienen la suficiente información para animarse a subastar, el Ministerio de Finanzas y el BCV no han hecho el esfuerzo divulgativo suficiente, y por otro lado, no hay un interés manifiesto de los empresarios ya que la naturaleza de nuestras empresas está relacionada a producción de minerales y materias primas, y eso no es prioridad del Sicad”, así entiende el panorama Raúl Gil. Se trata entonces de tres vertientes de una realidad que mantiene a los empresarios guayaneses fuera del alcance del Sicad, comparado esto con otros polos industriales y comerciales del país como Maracaibo, Barquisimeto, Valencia, Caracas, Margarita y Punto Fijo. El ingeniero Valdemar Díaz, presidente de Asocomercio San Félix, aun cuando reconoce sin complejos que no tiene cifras oficiales en la mano, también interpreta sobre lo que se presume ser una percepción de desinterés y desconocimiento del empresariado guayanés. Díaz advierte que esto tiene su vinculación con una realidad histórica de la relación provincia y capital. “Si te fijas, cuando viajas Venezuela, caes en cuenta que en las grandes ciudades y otras no tan grandes, pero que pertenecen al eje central, norte y costeño del país, no sufren los niveles de escasez de Guayana, ves los productos en los anaqueles, los que aquí por alguna razón u otra desaparecen por largas temporadas”, por otro lado dudo que se vea el efecto del Sicad en Guayana, “quisiera estar equivocado pero eso se queda en los laboratorios farmacéuticos y fábricas de autopartes del centro del país, aquí se produce muy poco, no sé qué tanto le habrán dado a los metalmecánicos, pero aquí no hay láminas ni productos terminados, todo eso viene de arriba”.
Lo que se viene El caso de las personas naturales es otro, de hecho, en la última subasta disminuyó el número de solicitantes, se habla de que algunos bancos vieron cómo cayó en hasta un 60% el promedio de pedidos, sin embargo, los viajeros guayaneses juntos con los del resto del país recibirán mil dólares extra para su travesía. La reducción tiene que ver con el precio de los boletos en temporada vacacional, pero el viajero que se animó y supo presentar los requisitos exigidos por el ente emisor, fue atendido con éxito. Ya se informó desde el BCV que se atenderán viajeros de Noviembre y Diciembre. Los empresarios guayaneses que reconocen o no la falta de información por parte del Ministerio de Finanzas y BCV, pueden hacerse de una herramienta más que útil, la Cámara de Comercio de Caroní, la Cámara de la Construcción y Asocomercio San Félix, están organizando para el próximo 15 de Septiembre un foro Sicad, donde se desarrollarán sus aspectos legales y tributarios, para preparar a los empresarios para las subastas de Octubre y Noviembre. Raúl Gil, experto en el tema tributario, adelanta que en ese foro se darán detalles del tema fiscal de los recursos obtenidos a través del Sicad, para él, es importante reconocer también el desconociendo del tema, y es que el que obtenga divisas extranjeras, que por cierto está entre 11 y 12 Bolívares, debe tener en cuenta el diferencial cambiario propio de ese sistema, y ha de dársele un tratamiento contable, financiero, y tributario aplicado a la Ley del Impuesto sobre la Renta. “Los dólares adquiridos deben usarse para comprar maquinarias, repuestos e insumos que incidan sobre la producción de la empresa, cualquier otro elemento seguramente no podrá ser deducible sobre el ISLR”, eso es primordial tenerlo en cuenta asegura Gil.